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¿Por qué se nos “duermen” los pies al pedalear?

¿Por qué se nos “duermen” los pies al pedalear?

Muchos hemos tenido que sufrir y buscar soluciones para adormecimientros de las manos o de las partes genitales, pero no es tan habitual encontrar adormecimientos en los pies. Y sin embargo también ocurren. Cuando suceden este tipo de problemas podemos pensar en tres causas: unas zapatillas inadecuadas, unas calas mal colocadas o una metatarsalgia.

En cuanto a las zapatillas, debemos vigilar principalmente el ancho de las mismas, ya que un posible origen del problema es un exceso de presión. Es necesario comprobar que la zapatilla no ejerce ningún tipo de presión cuando estamos pedaleando. Como es lógico, apretar mucho las zapatillas no ayuda en absoluto…

Si estamos seguros de que la horma de la zapatilla es suficientemente ancha, lo siguiente es verificar que la cala está correctamente situada. Contrariamente a lo que mucha gente cree, cuando la cala está bien colocada la cabeza del primer metatarsiano (más conocido como juanete) no debe situarse justo encima del eje del pedal. Debe situarse entre 7 y 10 mm por delante del mismo cuando colocamos la biela y el pie en posición horizontal. Una cala muy adelantada puede generar estos problemas.

Además de estas medidas, unas plantillas que proporcionen un buen apoyo del arco plantar también pueden contribuir a reducir la sensación de adormecimiento. Si después de todo esto persisten las molestias lo más adecuado es acudir a un podólogo deportivo que, a ser posible, tenga experiencia en ciclismo. Él es el profesional que debe diagnosticar y solucionar el problema, probablemente fabricando algún tipo de plantilla que corrija el apoyo del pie

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¿Se te quedan dormidas las manos cuando montas en bici?

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¿Notas hormigueo en tus manos al llevar cierto tiempo encima de la bici? ¿Se te quedan las manos dormidas y sin sensibilidad? Si tu respuesta ha sido sí, este post es para tí.

Uno de los problemas más frecuentes que nos podemos encontrar al montar en bici suele ser el adormecimiento de manos, consquilleo o incluso dolor. Hay bastante escrito sobre el tema pero no se llega a una conclusión única, las causas pueden ser varias.

1. Mal apoyo de las manos sobre el manillar. Este apoyo hace que se presione el nervio ulnar (nervio cubital), que va desde el antebrazo hacia la mano, apareciendo así un adormecimiento de la mano, notándose más sobre la palma y los dedos anular y meñique.

Presión Nervio Ulnar

Una posible solución para evitar esta presión sería cambiar el puño por otro más blando, así como el uso de guantes con una base más acolchada, aunque ésta es solo una de las múltiples soluciones. Continuemos…

2. Mala postura en la bici: Si notamos mucha presión en las manos o brazos puede que nuestra posición en la bici no sea del todo la correcta. Debemos repartir el peso y así también nuestro nervio ulnar quedará con menor presión. Además de nuestra posición debemos hacer algunos ajustes en la bici, por ejemplo, evitar que las manetas de freno queden muy abajo de la continuación del manillar, debemos alinearlas para que sean una continuación de nuestra mano.

Evitar esta posición

Otro punto dentro de la postura en la bici, sería la altura del sillín respecto a la altura del manillar, se suele marcar una diferencia de 3cm a favor del sillín. Debemos buscar que nuestra posición sobre la bici sea lo más ergonómica posible, manteniendo una linealidad correcta de la espalda y los brazos ligeramente flexionados.

3. Presión del nervio mediano o más conocido como síndrome del túnel carpiano:La parestesia se siente en los dedos: pulgar, índice y corazón, así como en la palma de la mano.

Nervio mediano

Para evitar, sobre todo, el adormecimiento por compresión de nervios, algunas recomendaciones a tener en cuenta serían:

– Ajustar nuestra bicicleta para llevar una postura adecuada y evitar que recaiga mucho peso en las manos.

– Uso de guantes y puños de gel, más blandos que los usuales.

– Colocar hielo en la zona tras el entrenamiento.

– Estiramientos específicos de muñeca.

– En último caso, y si los síntomas no desaparecen, habría que valorar la cirugía.

Consulta con tu médico en caso de que los síntomas no remitan y sigue disfrutando del bonito deporte como es el ciclismo.

Un saludo.